El Banco Central Europeo elevó los tipos al 2,25%, la primera subida en casi tres años, impulsada por el encarecimiento de la energía y el repunte inflacionario. La medida previsiblemente mantendrá presión sobre el coste de las hipotecas durante los próximos meses.
Es probable que las entidades revisen al alza sus ofertas hipotecarias, especialmente las de tipo fijo. Un contexto de tipos al alza refuerza el atractivo relativo de las hipotecas mixtas y obliga a los compradores a recalcular su capacidad de endeudamiento.
El interés medio de las nuevas hipotecas ronda ya el 2,8%, el nivel más elevado desde principios de 2025. El endurecimiento de condiciones coincide con el repunte del euríbor y la señal del BCE, configurando un entorno de crédito progresivamente más caro.